Por lo menos 25 personas perdieron la vida y decenas más resultaron heridas este lunes por un cuádruple atentado en la localidad de Bodo, en el extremo norte de Camerún, atribuido al grupo extremista islámico nigeriano Boko Haram.

El incidente ocurrió en un concurrido mercado de Bodo y fue llevado a cabo por cuatro atacantes suicidas, que detonaron su carga explosiva casi de manera simultánea en la entrada principal, la salida y en dos puntos al interior del inmueble.

“Ha habido un cuádruple atentado suicida en el mercado central de Bodo esta mañana”, detalló un responsable del gobierno local, tras señalar que, conforme a un informe preliminar, 25 personas perdieron la vida y 30 más resultaron heridas, aunque la cifra de víctimas podría ser mucho mayor.

El funcionario añadió que hasta ahora ningún grupo ha reivindicado la autoría de la agresión, pero destacó que lleva el sello del grupo islamista nigeriano Boko Haram, que ha actuado en otras ocasiones en Camerún, de acuerdo con la edición electrónica del diario The Guardian Nigeria.

Boko Haram, que en lengua husa significa “la educación occidental es un pecado”, ha aterrorizado a la población del norte de Nigeria desde 2009, realizando ataques contra la policía, escuelas, iglesias y civiles, además de bombardear distintos edificios del gobierno y secuestrar a civiles.

Sin embargo, el grupo islamista también ha perpetrado ataques en los vecinos Camerún, Chad y Níger en los últimos meses, por su participación en la lucha que lleva a cabo Nigeria en su contra, a fin de evitar que siga secuestrando a personas para obligarlas a unirse a su filas.

El vocero del gobierno de Camerún, Issa Chiroma Bakary, dijo a principios de este mes que casi más de mil 200 personas han sido asesinadas en el extremo norte de Camerún desde 2013 por Boko Haram.

El grupo terrorista, que ha jurado lealtad a la agrupación terrorista Estado Islámico (EI) que opera en Siria e Irak, perpetró el pasado 13 de enero una atentado suicida en una mezquita en Kuyape, también en el extremo norte, causando la muerte de 13 personas y dejando unos 12 heridos.

Se calcula que más de 17 mil personas han muerto, la mayoría civiles, y más de 2.5 millones han abandonado sus hogares a consecuencia de la violenta lucha del grupo extremista para tratar de establecer un Estado islamista en el norte de Nigeria e imponer la Sharia (ley islámica).