El morir de amor puede sonar simplemente como una forma de expresar la tristeza ante una mala situación amorosa, pero en realidad puede ser un síndrome que pone en peligro la vida de quienes lo padecen.

De acuerdo con el doctor Marcelo Ramírez Mendoza, de la Unidad Servicio de Cardiología del Hospital General, “la realidad es que no hay que tomarlo a la ligera. Morirse con el corazón roto deberá tomarse en un sentido más literal”.

El doctor indicó que el síndrome de corazón roto, también conocido como cardiomiopatía de Takotsubo, consiste en una fuerte descarga de catecolaminas (sustancias como la adrenalina, noradrenalina y dopamina), la cual es causada por el estrés, la angustia o una profunda tristeza, que causan síntomas parecidos a un ataque al corazón.

Añadió que el problema refiere “a un padecimiento cardíaco el cual desarrolla una incapacidad del corazón para trabajar, pero cuyo origen proviene de una condición de estrés muy severa, asociada a situaciones como rompimientos amorosos, situaciones de separación”.

Ramírez Mendoza señaló que las mujeres son las más afectadas, pues el 90 por ciento de las personas que padecen el síndrome de corazón roto son mujeres de más de 50 años y que el 3 por ciento de los pacientes afectados mueren por ese mal.

Entre los síntomas que tiene la cardiomiopatía por estrés se encuentran dolor en el pecho, falta de aire, sudor frío y palpitaciones, lo que puede hacer que se confunda con un ataque cardíaco.