Pese a que el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica le permitió a México aumentar su capacidad productora y exportadora, así como la entrada al mercado más importante en la actualidad, también significó enfocarse casi exclusivamente en vender sus productos a Estados Unidos, por lo que el impacto de terminar con el tratado afectaría seriamente al país.

De acuerdo con varios expertos, las exportaciones de México se basan principalmente en solo 20 productos que se venden a Estados Unidos, por lo que de extinguirse el TLC las perdidas serían cercanas a 170 mil millones de dólares al año y afectarían principalmente a Baja California, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Jalisco y el Estado de México.

De acuerdo con estadísticas de Pro México y la Secretaría de Economía, las exportaciones mexicanas se basan especialmente en automóviles ligeros, autopartes, vehículos de transporte, computadoras, teléfonos, aceites crudos de petróleo, receptores de televisión, conductores de electricidad, instrumentos de medicina y cirugía, asientos, tractores, oro, operaciones especiales, refrigeradores, motores para vehículos, partes para motores, aparatos para control o distribución de electricidad, clavijas, interruptores, máquinas de acondicionamiento de aire y motores y generadores eléctricos.

En total, las exportaciones realizadas a Estados Unidos significan al país ingresos por 296 mil millones de dólares al año, según cifras de Pro México, recursos que se ven comprometidos tras la llegada de Trump a la Casa Blanca.

De acuerdo con Luis Ceballos, director del Instituto Nacional de Comercio Exterior y Aduanas, “la peor estrategia de un negocio es depender de un proveedor, un cliente o un mercado como lo hizo México, pues nuestras exportaciones han dependido más de un 80 por ciento de Estados Unidos y eso es una locura”.