En lo que va de 2017, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ha verificado dos mil 55 pollerías y expendios de huevo en todo el país, sancionando a 143 establecimientos en los que se impusieron 154 sellos de suspensión e inmovilización para evitar que se siguiera vendiendo el producto en condiciones desfavorables para los consumidores.

De los comercios sancionados, se añadió en un comunicado, 111 no exhibían los precios de venta al público, 19 no contaban con básculas calibradas y los restantes 13 presentaron distintos incumplimientos a la normatividad.

Las entidades donde se detectó el mayor número de irregularidades en la venta de pollo y huevo son Estado de México, Ciudad de México, Veracruz, Chiapas y Jalisco.

El procurador Federal del Consumidor, Ernesto Nemer Alvarez, pidió al personal de la institución reforzar las revisiones para evitar abusos en productos de la canasta básica, como parte del despliegue nacional de monitoreo y verificación que realiza la Profeco de manera permanente.